Los clientes no siempre llaman cuando al negocio le va bien. Llaman cuando ellos tienen tiempo.
Puede ser después del trabajo, durante la comida, por la noche, un sábado o mientras comparan opciones en Google.
Si tu negocio está cerrado, muchas de esas llamadas se pierden.
El cliente quizá no deja un mensaje. Quizá no envía un email. Simplemente sigue buscando.
Las llamadas fuera de horario son difíciles de medir porque muchas nunca llegan a registrarse como oportunidad.
Converz puede contestar fuera de horario, explicar cuándo abre el negocio, recoger la solicitud del cliente y enviar un resumen para el día siguiente.